El correr del agua golpeando las piedras,
ya marcadas por las arrugas de los años,
curtidas de sol,
de viento
de frio
y las escarchas.
El correr del agua golpeando las piedras,
ya marcadas por las arrugas de los años,
curtidas de sol,
de viento
de frio
y las escarchas.
Hubo dos o tres crecientes de palabras, las que tienen almas escondidas en conjuros Las que se disuelven al instante y en el rose suave de...
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