Hablamos con el cuerpo
en lugares comunes
Sentimos con el cuerpo en otros lugares,
más puros e inocentes
Cómo cuando nacemos,
grises
desnudos
húmedos
Y ajenos a toda otredad,
solos e indefensos ante el vasto Universo
Es el cuerpo del que no nos desprendemos
Que nos habita caprichoso
Que en ocasiones desconocemos
y en la desnudez volvemos
al vientre de la vida
Atemporal
Huidizo
Solitario.
Cómo amigarse con los años de la carne,
de la piel y el párpado titilante
Cómo amarrar tu cuerpo
al fresco sur de la mañana
y al leve suspiro de la tarde noche del verano
Ya no
No, y más nunca habrá otros cuerpos
y otras mantas arrugadas en el vado
Solo sombras, nostalgia y recuerdos.



























