martes, 8 de abril de 2025

Hijo de José



 El profeta multiplicó los panes,

apabulló de fábulas al pueblo,

fustigó  almas terrenales,

y en la incomprensión de los años

buscó las soledad de cuarenta días y cuarenta noches.

No fue perdonado, ni por su propio padre,

fue traicionado por su amigo, y negado por otro

No mendigó clemencia,

resistió la crueldad de su tiempo.

Al pie del último suspiro

preguntó por qué fue abandonado


 Zenón del Arrabal

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