Hay maneras equivocadas
de nombrar al destino
hay otras formas de encontrar
la sombra en la sombra del sol
O a la lágrima en el llanto del niño
en otras corrientes y otros remolinos
Hay ochavas de contramado
como voces cortadas en el último beso,
ese al que el Destino no lo pudo nombrar
Hay ojales sin botones y broches sin cordeles
en el fondo del mar.
Está el rojo y el naranja en la muerte del Sol,
el negro en la vida del fuego
y el gris en la corteza del álamo
Estás vos a la que no encuentro,
y la del sueño que no logro alcanzar
Estoy yo en el ayer de los días
y en otro tiempo
que abrazamos sin deseo,
al que compartimos con tedio,
al que las formas dejaron de
Nombrar


















